Juguemos. Si yo soy un gran pianista...
– Si eres un gran pianista, y te corto un brazo... ¿qué haces?
– Me dedico a pintar.
– Si eres un gran pintor, y te corto el otro brazo... ¿qué haces?
– Me dedico a bailar.
– Si eres un gran bailarín y te corto las piernas... ¿qué haces?
– Me dedico a cantar.
– Si eres un cantante y te corto la garganta... ¿qué haces?
– Como estoy muerto, pido que con mi piel se fabrique un hermoso tambor.
– Y si quemo el tambor... ¿qué haces?
– Me convierto en una nube que tome todas las formas.
– Si la nube se disuelve... ¿qué haces?
– Me convierto en lluvia, y hago que nazcan las hierbas.
– ¡Ganaste! Me sentiré muy solo el día que no estés. –
