jueves, 27 de mayo de 2010

Brindemos por todo este tiempo que me faltaste, por tanta ausencia acumulada, por todas las lágrimas derramadas y las noches sin tus besos. Brindemos sin odios ni reproches, rescatando lo mejor de lo perdido, riéndonos del sabor de lo prohibido, atesorando el cariño, a pesar de los errores. Brindo, esta noche, por toda esta soledad perseverante. Brindo por la obsesión de esperarte sabiendo, incluso, que ya no vas a volver. Quizás algún día sepa por que razones brindas vos.