martes, 1 de noviembre de 2011

Nuestro amor era igual
que una tarde de Abril
que también es fugaz
como ser feliz.
Pudo ser y no fue
por ser la vida como es,
nos dio la vida del revés.
Nuestro amor era igual
que una mañana sin fin
imposible también
como no morir.
Dejó de ser o será
porque el diablo es como es
juega contigo al esconder.
Y ahora somos como dos extraños más
que se van si más como
dos extraños más
que van quedándose detrás.
Yo sigo estando enamorado
y tu sigues sin saber si lo has estado,
y si te quise alguna vez
lo ves, lo ves.
Después nos hemos vuelto a ver
alguna vez y siempre igual
como, dos extraños más
que van quedándose detrás.
Este extraño se ha entregado
hasta ser como las palmas de tus manos.
Y tú sólo has actuado
yo aún sabiendo que mentías me callé
Y me preguntas si te amé
lo ves, lo ves.
Yo que lo había adivinado
y tu sigues sin saber que se ha acabado.
Por una vez escúchame,
mirándonos aquí diciendo adiós..